Actualmente nuestra iglesia ha mantenido un crecimiento constante, lo cual nos compromete aún más con la obra de Dios. No solamente hemos crecido en cantidad de miembros sino en capacidad de operación, comodidad y prestaciones. A lo cual nos hemos visto como bendecidos por Dios.
Nuestra iglesia aunque no cuenta con características de espacio como otras iglesias, intentamos siempre que el orden y la organización en nuestra iglesia sea una regla de convivencia y conducta colectiva, mediante la cual honremos a Dios El Espíritu de Profecía dice: “Nos fue dada luz por su Espíritu en el sentido de que debía haber orden y disciplina cabal en la iglesia: la organización era esencial. El sistema y el orden se manifiestan en todas las obras de Dios y a través del universo. El orden es la ley del cielo, y debe ser la ley del pueblo de Dios en la tierra. ”(TM 26 1902).
Oportuna Ayuda de los Miembros
A pesar de ser una iglesia completa, la cual cuenta con casi todos los recursos que se necesitan en un grupo eclesiástico, vale decir que hasta en este sentido hemos sentido la compañía de Dios, porque a pesar de que la iglesia no cuenta con fondos necesarios para la adquisición de ciertos equipos que requiere, casi ninguno nos hace falta hoy en día porque producto de donaciones los hemos obtenido, la iglesia no ha participado en la compra de ninguno de ellos, por lo menos los más preponderantes. Un ejemplo es nuestros equipos de audio, los cuales fueron adquiridos y administrados en su totalidad por el hermano Luis Guillermo quien está a cargo del departamento de audio y sonido, los equipos de comunicación como los radios fueron donados por cada uno de los diáconos que hoy se encuentran ejecutando sus labores de diaconado. La construcción del bautisterio fue financiada por algunos miembros de la iglesia preocupados porque no había un bautisterio en nuestra iglesia, los que colaboraron con la construcción de este bautisterio que tenemos hoy día fueron los hermanos Juan Quintero y Julio Verenzuela. En el ministerio infantil casi todos los recursos y materiales didácticos son financiados en gran parte por las maestras de niños, debido a que la iglesia no ha podido tener un respiro para dedicarse a cubrir estos gastos. Son muchas cosas más por las cuales podemos dar gracias a Dios y personas abnegadas que se dejan utilizar por Él. Verdaderamente Dios no nos ha desamparado. Gloria sea a su Nombre.